domingo, 20 de marzo de 2011

20 de marzo

Yo sé
que no pude detener el tiempo, mi vida,
que hemos crecido, y hemos cambiado.

Yo sé
que ni la más profunda nostalgia
puede incendiar las cenizas.
(Sé también que la metáfora es trillada).

Pero ¿sabes?
Ni el paso insensible del tiempo
o la erosión que han causado tu ausencia
y el tedio de la espera
me han obligado a decir friamente y sin escrúpulos: ya no te amo.

Todo lo contrario.

3 comentarios:

  1. Me encanta saber que hay excepciones y gente a la que le suceden cosas excepcionales; Como que el tiempo, el espacio y la distancia no destruyan cosas aún más preciadas...

    Un saludo, me gustó leerte,
    Db.

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  2. Me encontré una expresión genial: "sacar el ascua (o la brasa) con la mano del gato" que, más allá de su significado académico, se me antoja una descripción de la delicadeza con que de las cenizas haces metáforas y con las metáforas sublimas el amor y el dolor, como una elegante felina negra que atraviesa el fuego quemándose apenas las puntas de los bigotes y sin perder la dignidad.

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