Debe ocurrir rápidamente:
Mientras estamos frente a frente, uno de cada lado de la mesa, tienes que cerrar los ojos. Yo tengo que calmar los nervios para que, al hablar, mi voz suene confiada y no rota, serena y no llena de deseo.
Tienes que abrir los ojos, lento, y mirarme cuidadosamente, recorrerme despacito con la mirada: primero la barbilla y luego los labios, después la nariz, un poco de cabello, fracción de mejilla. Finalmente, debes mirarme a los ojos.
Para el instante previo no hay mejor música que el silencio.
-Tus ojos están cada vez más bonitos- debo decirte.
A ver si sonríes (un poquito).
O juego, o coqueteo, o intento o en busca de una sonrisa... Yo usaría una (,) y no un (;) después de "rota", pues lo que sigue describe con otras palabras cómo quieres que suene tu voz, o sea, no se trata una idea diferente. Me gusta. Me sabe a travesura con una pizca de angustia ;]
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ResponderEliminarMás de una pizca, incluso un poco de miedo. Me gusta que te guste. Gracias por leerlo .
ResponderEliminarTe quiero.
"recorrerme despacito con la mirada..."
ResponderEliminarMe gustaron mucho sus palabras, estas y las previas que he leído. Llevaba tiempo buscando, y al final, gracias a un "reflejo en juego" la he encontrado.
Te sigo de cerca María. Espero más palabras por aquí.
Un saludo,
Db.
Gracias por el comentario, David. También sigo de cerca sus palabras y espero poder compartir más de las mías muy pronto.
ResponderEliminarSaludos,
María Garduño.
Pasaba buscando más palabras, de modo que aquí permanezco leyendo e indagando, por un largo rato esta tarde lluviosa...
ResponderEliminarUn saludo de nuevo,
Db.