domingo, 15 de agosto de 2010

Atrevimientos

Y me atrevo a escribir a pesar del dolor de tu maldita ausencia, la maldigo sin ganas, pero también sin remordimientos.
-Te extraño, carajo – maldigo cuando el sol perturba la soledad del sueño cada mañana.
Los días tan largos y el clima, voluble, sugieren que deje atrás toda traza de inspiración, sugieren que permanezca del lado seguro, pero las ganas de correr no se van, no importa la causa, no importa la consecuencia.
¿Dónde está el sentido que le dabas al tiempo?
¿Dónde está la mentada poesía que hacías surgir de mis labios?
¿Dónde han quedado las imágenes?
-Te extraño, carajo- maldigo para concluir otra jornada de tedio.
Los días, tan largos; las noches, tan frías; y la ansiedad.
Nada de lo que pueda decir ahora vale la pena, pero recuerdo haber dicho que un día, sobria y valiente, escribiría de las maravillas de tus piernas.
Un día será.

1 comentario:

  1. Atrevimiento, sí, no sólo sentir, sino transformar en palabras y expresar y hacer sentir a quien te lee. Atrevimiento y logro; inspiración. Que no se acaben las ganas de correr...

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